Faltan cinco minutos para las once de la noche. Hace apenas 15 minu

tos he llegado a casa. Me he cambiado de ropa, he cogido una taza con caldo y he abierto el ordenador. Desde las 8 a las 10 de la noche he estado en la Barca de la Florida con unos cuarenta vecin@s de esa localidad y los compañer@s del partido, explicándoles el Plan Zapatero; debatiendo de la situación económica y escuchando sus propuestas y reivindicaciones. En mi tierra no es campaña electoral y tengo que reconocer que he pasado miedo a la vuelta conduciendo por una carretera local llena de curvas y sin arcén. Nadie me obligaba a ir. Podía haberme quedado en casa, buscar una excusa. Pero es mi obligación de diputada estar en contacto con los ciudadan@s sea la hora que sea.
Mañana iré a Sevilla, con un sector de mi provincia que está atravesando una situación difícil. Les he conseguido una reunión con la Junta de Andalucía. Tampoco tengo la obligación de ir, ya les he organizado la reunión y con eso he cumplido. Ni siquiera les acompaño por una foto en los medios, porque no está anunciada la reunión. Pero voy a ir porque entiendo que es mi obligación acompañarles y ayudar en la medida de mis posibilidades a encontrar una solución a sus problemas.
Os cuento todo esto, porque me ha sorprendido la petición de la Portavoz del PP en el Congreso Soraya Sainz de Santamaría, pidiendo que los meses de enero y julio se consideren dentro del periodo ordinario para que los diputados trabajen más. Me da la sensación de que en el PP lo que buscan son excusas para trabajar. Y los polític@s no tenemos que buscar excusas para trabajar a favor de los intereses de los ciudadan@s. Quien quiere trabajar, trabaja, y a ello nos tenemos que dedicar, sin mirar si es buena o mala hora, es mayo, agosto o diciembre.
No sé si este anuncio de la Portavoz Popular es para desviar la atención de la presunta trama que les invade o porque no sabe qué fórmula buscar para poner a trabajar a los suyos.
Al PP le gusta poner en duda todo; pero yo como portavoz adjunta del grupo parlamentario socialista, no voy a permitir que cuestione el trabajo de los 169 diputados y diputadas que integran mi grupo. Porque si el mes de enero no es período ordinario para realización de plenos, que sepa que nosotr@s hemos aprovechado para hacer jornadas parlamentarias, para hacer reuniones entre los diputad@s y los portavoces, para preparar iniciativas, para realizar reuniones con colectivos, para hacer gestiones con los Ministerios y para que los diputad@s recojan de primera mano las inquietudes de sus ciudadan@s en sus provincias y comunidades autónomas.
Por tanto, el problema no es si enero o julio es un mes inhábil parlamentariamente, porque eso no impide trabajar a los diputad@s. Además, en esos meses incluido agosto, funciona la Diputación Permanente, y cuando ha sido necesario que comparezca en Pleno el Presidente del Gobierno, o en comisión algún Ministro o Ministra, se ha hecho. Aunque hay que aclarar que esto, que es habitual con el Gobierno socialista, no lo era tanto cuando gobernaba el PP.
Creo que el problema de Soraya es más bien interno, y si de verdad piensa que sus diputad@s no están trabajando lo suficiente, a lo mejor debería de mirar hacía su interior, preguntarse, como Jefa de su grupo parlamentario, qué está haciendo mal, para que su grupo no funcione y esté dividido y por qué sus diputad@s no tienen ánimo ni motivación para trabajar, sin la obligación de mirar la hora y sin detenerse a pensar si es un mes habilitado o no para sesiones plenarias.
Así que invito al PP a que se ponga trabajar sin excusas, porque este país necesita de todos y todas.
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