jueves, 25 de noviembre de 2010

CAMBIEMOS LA PERSPECTIVA DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO.

Hasta hace poco la violencia de género no era una problema político ni público. Durante años ha sido mantenido oculto por las propias víctimas y consentido por una sociedad cómplice, en el que ni amigos, ni familiares, ni vecinos, se atrevían a mirar por las rendijas de la puerta, por muchos golpes o gritos que se sucedieran en la casa de al lado. En eso nadie se metía, formaba parte de lo doméstico, de la relación de pareja. Es verdad que algo en la sociedad empieza a transformarse, los cambios normativos, la Ley de Violencia de Género, han demostrado ser un instrumento eficaz que está posibilitando que más mujeres denuncien, que tengan medios, que se sientan protegidas y que muchas de ellas salgan adelante y pasen esa etapa dramática de su vida.

Pero y la otra parte ¿Qué? En este día, que se celebra el Día Internacional contra la Violencia de Género, siempre hablamos de ellas, de las víctimas. Este año 64 mujeres han muerto como consecuencia de la violencia machista. Sí es verdad, pero por qué no enfatizamos que 64 asesinos han acabado con la vida de 64 mujeres, a las que se supone han amado. Por qué no sacamos a la luz que 64 cobardes asesinos han experimentado en su propia piel lo que se siente al golpear, al ver caras ensangrentadas, cuerpos amoratados de 64 mujeres con las que han tenido una historia de amor. Por qué no decimos que esos 64 hombres violentos se han comportado de una forma impasible ante la mirada suplicatoria, agónica y de perdón de su “querida” mujer en el último minuto de su vida.

Sin duda la violencia de género afecta a las mujeres, pero es un problema de hombres, porque son ellos los que asesinan a las mujeres, porque es en su cerebro donde sigue anidando esa sociedad patriarcal de dominación, de subordinación entre los géneros.

2 comentarios:

luigichido dijo...

Me parece un tanto absurdo el hincapié en la violencia de género de hombre vs. mujer, cuando hemos sido testigos de innumerables casos en sentido opuesto, como el golpazo de la diputada argentina Camaño a su colega masculino Kunkel, agresión que, por variar, quedó en la más asquerosa impunidad.

Anónimo dijo...

Sin duda la violencia de género afecta a las mujeres, pero es un problema de hombres, porque son ellos los que asesinan a las mujeres, porque es en su cerebro donde sigue anidando esa sociedad patriarcal de dominación, de subordinación entre los géneros.
Y que me dices de las denuncias falsas de mujeres que arruinan de por vida a su pareja, poque casos haberlos ahilos y cada vez mas.