
Pero y la otra parte ¿Qué? En este día, que se celebra el Día Internacional contra la Violencia de Género, siempre hablamos de ellas, de las víctimas. Este año 64 mujeres han muerto como consecuencia de la violencia machista. Sí es verdad, pero por qué no enfatizamos que 64 asesinos han acabado con la vida de 64 mujeres, a las que se supone han amado. Por qué no sacamos a la luz que 64 cobardes asesinos han experimentado en su propia piel lo que se siente al golpear, al ver caras ensangrentadas, cuerpos amoratados de 64 mujeres con las que han tenido una historia de amor. Por qué no decimos que esos 64 hombres violentos se han comportado de una forma impasible ante la mirada suplicatoria, agónica y de perdón de su “querida” mujer en el último minuto de su vida.
Sin duda la violencia de género afecta a las mujeres, pero es un problema de hombres, porque son ellos los que asesinan a las mujeres, porque es en su cerebro donde sigue anidando esa sociedad patriarcal de dominación, de subordinación entre los géneros.